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La explotación de sal es la más antigua actividad minera de la provincia de La Pampa. Fue iniciada por los indígenas, seguida por los españoles a partir del siglo XVII, y continuada durante todo el período independiente.

Otros minerales industriales tales como la bentonita y el yeso y, dentro de las rocas de aplicación, el granito y el mármol se sumaron en tiempos mucho más recientes.

Aunque habitualmente se considera que esta Provincia carece de minería metalífera, a fines del siglo XIX e inicios del XX, hubo una explotación de cobre en el departamento Curacó, a 20 km. de las Sierras de Lihué Calel, que exportó su producción, y en los últimos años ha visto renacido el interés por parte de algunas empresas por la búsqueda de depósitos metalíferos.

En 1916 y 1921 se efectuaron los primeros pedidos de cateo de hidrocarburos, en base a la presencia de exudaciones asfálticas en Salitral Negro. Sin embargo, recién a partir del descubrimiento en la región de Colonia Chica, en 1968, La Pampa pasó a integrar la lista de provincias productoras de petróleo y gas, con una significativa incidencia económica.

Minerales Industriales

Sal Común

Cosecha de la sal a principios de 1900Los indígenas ya consumían sal de las Salinas de Hidalgo cuando, en 1668, los españoles descubrieron este yacimiento. Es este año el que marca un hito en la historia de la sal en la Provincia ya que blancos e indios amigos descubrieron las Salinas Grandes de Hidalgo. Hasta ese momento la sal se transportaba en barco desde España y era destinada para conservar carnes permitiendo el mantenimiento de las colonias de esclavos. Su función decisiva era como conservadora de cueros. El cuero era un elemento de un valor increíble. Pero su valioso papel en la vida del hombre fue el hecho de haber sido utilizada como moneda en las civilizaciones antiguas y que de ella derive la palabra “salario”, porque era con sal que se pagaba parte de los jornales a los soldados romanos. Fue recién a fines del siglo XIX que comenzó la explotación continuada en algunas salinas de la provincia de Buenos Aires y La Pampa, hecho que también se vio favorecido por el establecimiento de redes ferroviarias en gran parte de la zona pampeana.

A principios del siglo pasado se inició la extracción de sal de cosecha en forma regular en las salinas Grandes de Hidalgo, la que si bien desde hace aproximadamente 10 años se halla inundada generó, en la localidad de Macachín, un importante polo de desarrollo que actualmente coloca en el mercado una de las marcas líderes con distintas presentaciones conocidas como sal fina, gruesa, parrillera y sales saborizadas.

Vista aérea de la SalinaEl tipo de explotación a manera de “cosecha” se ha mantenido hasta la actualidad en la región pampeana, ganando terreno la mecanización en su proceso y transporte, y en su industrialización. La mayor actividad extractiva se alcanzó a partir de la década del '30 y '40, con la expansión de las compañías ya instaladas, y se iniciaron otras en la provincia de La Pampa, tal el caso de Salitral Negro que continua hasta la fecha. Actualmente y además de la ya citada se hallan en explotación la Colorada Grande, generadora de otro importante polo de desarrollo industrial con otra marca líder en el mercado, Salinas Grandes de Anzoátegui, Callaqueo, Salinas Máximo y Laguna Larga.

Yeso

En los primeros años de la década del '70 la empresa Durlock S.A. Comercial e Industrial, constituida para elaborar tableros de yeso destinados a la construcción, se hallaba explorando las posibilidades de abastecerse de yeso y se encontraba en vías de radicar una planta industrial en la zona del Alto Valle del Río Negro, en la provincia homónima. Fue en ese momento cuando uno de sus directores, el Ing. Edmundo Poodts, tuvo referencias sobre la presencia del yeso descripto en 1968 por Seara en su trabajo intitulado “Estudio de las condiciones hidrogeológicas de Puelches y alrededores”. Los hermanos Hugo y Carlos Lara fueron quienes descubrieron las primeras manifestaciones en la zona de Puelches, Departamento Curacó y prestaron gentilmente su colaboración en las tareas de reconocimiento y exploración de detalle de los yacimientos.

La posibilidad de la instalación de un polo de desarrollo industrial con base minera incentivó al gobierno, en ese momento a cargo del Sr. Aquiles Regazzoli, a prestar una importante cooperación. Así fue como la Provincia brindó apoyo aéreo en forma de vuelos de reconocimiento a través de una aeronave Piper 300, modelo Cherokee six, de la Dirección de Aeronáutica Provincial y un helicóptero Bell facilitado por el Ejército Argentino, todo lo cual incidió en una apreciable reducción del período de ejecución de las tareas exploratorias, sobretodo permitiendo la selección de las áreas mejor dotadas desde el punto de vista de sus posibilidades yesíferas visibles.

El presidente de la empresa Durlock, a mediados del año 1974, solicitó la concesión de la cantera de yeso debido a que la firma tenía un proyecto de instalación de una fábrica de tableros de yeso revestidos con celulosa, tipo “Gypsumboard”, en la provincia de La Pampa. Los bienes a producir eran placas de yeso de espesores entre 7 y 15 mm, anchos entre 0,50 y 1,25 metros, y largos que oscilaban entre los 2,4 y 4,0 metros, revestidos exteriormente con papeles especiales, destinados a la construcción de la tabiquería interior y cielorrasos, sin mezclas húmedas y con una sensible reducción de los plazos de construcción.

Sobre la base de un estudio de mercado y de consultas tecnológicas, planteó la construcción de una planta cuya capacidad alcanzaría 4 millones y medio de metros cuadrados anuales, siendo necesaria una inversión del orden de los 60 millones de pesos. El proyecto incluía la explotación del mineral, su elaboración primaria por calcinación y posterior fabricación de las placas.
Finalmente por Disposición Minera 180/75 se registró a favor de Durlock S.A.C. la explotación de una cantera de yeso diseminado con una superficie de 10.000 has y se la concedió a la firma por un plazo de 40 años. La explotación comenzó en 1977, y la planta se instaló en ese mismo año en la localidad de Gral. Acha, ubicada a 154 km. de Puelches.

En el año 1990 la empresa Minera José Cholino e Hijos S.R.L, comenzó a proveer a la planta de la empresa Durlock este mineral que se extraía de una escombrera de yeso localizada al pie del Dique Casa de Piedra y generada durante la construcción del mismo. Desde ese año y hasta que se agotó la escombrera, en 1995, la empresa proveyó yeso de ese lugar. Posteriormente comenzó a extraer yeso desde el yacimiento La Fragata, ubicada a 25 km. al sur de Colonia 25 de Mayo, y a 320 km. de la planta industrial de Durlock. Contaba con una planta de trituración y mantuvo un campamento fijo hasta su abandono en el año 1998. Actualmente el yeso es provisto por la cantera que Minera José Cholino posee en Río Negro.

Bentonita

La historia de la bentonita en La Pampa la han hecho unas pocas empresas que se han dedicado a la comercialización de este importante mineral. La actividad de extracción y venta de este mineral se inició con el esfuerzo personal del Sr. José Cholino, pionero en esta actividad, quien denunció, a fines de la década del 70, las primeras manifestaciones. Cholino, en compañía de sus cuatro hijos, puso en marcha la compañía que, posteriormente, en 1984, se constituyó como persona jurídica bajo la denominación de Minera José Cholino e Hijos S.R.L..
Desde el año 1989 es la responsable de la explotación del yacimiento Islas Malvinas con el que actualmente abastece a productores industriales de la región patagónica que elaboran el mineral cuyo principal destino es la actividad petrolera y fundiciones.
A partir de 1998 la empresa puso en marcha una planta de molienda, ubicada en el propio yacimiento, a unos 30 km. de la localidad de 25 de Mayo. De este modo, no sólo comercializa la bentonita en bruto sino que coloca un producto con elaboración industrial ampliamente requerido tanto en el mercado nacional como en el ámbito del Mercosur, cuyo principal comprador es Brasil.

Otra empresa líder en la actividad es Minerales de La Pampa S.R.L., que comenzó como empresa jurídicamente constituida en 1985, y cuya actividad principal desde sus inicios es la industrial minera. Cuenta con una planta ubicada en Parque Industrial 25 de Mayo, que cubre una superficie de 600 m2. Se encarga de la molienda, selección y comercialización de bentonita con destino a la industria de la fundición, la actividad petrolera, alimentos balanceados y fabricación de pinturas, entre otros. La empresa Minera José Cholino e Hijos S.R.L., mediante contrato está extrayendo bentonita del yacimiento Perito Moreno, concesionado a Minerales de la Pampa. El material extraído abastece a la planta industrial que la empresa tiene en la localidad de 25 de Mayo. El yacimiento Perito Moreno es colindante al yacimiento Islas Malvinas.

La empresa, Talcomin Sur Minerales, explota en la misma área la cantera Trehue cuyo material es trasladado para su procesamiento en las plantas industriales que dispone la empresa en la localidad de Catriel y en la de Plaza Huincul, cubriendo demandas en el mercado interno y exportando, en parte, a Brasil.

En estos últimos años la empresa Minerales Patagónicos SRL ha arribado a la provincia y tiene en explotación la cantera Llancache.

Rocas de Aplicación

Granito: Los afloramientos graníticos ubicados al NO del Departamento Puelén fueron explotados, en terrenos privados, durante 1978 y 1979. De allí se extrajeron bloques, los que se industrializaron en planchas en los telares y pulidoras automatizadas que la firma Alessandrini Hnos. posee en Cipolleti (Río Negro). La firma mencionada realizó una importante inversión minera en el área, pero la falta de un acuerdo económico con el titular de la tierra paralizó esta actividad.

Mármol: Un afloramiento interesante es el que se halla en Limay Mahuida y se trata de un mármol negro. Este material es sumamente valioso como material de ornamentación.

Minerales Metalíferos

A fines del siglo XIX e inicios del XX, en la Provincia de La Pampa se explotó cobre, mineral de importancia no sólo por su valor económico sino por el estratégico. Las minas de donde se extrajo el mineral se hallan ubicadas en el departamento Curacó, a 20 km. de las Sierras de Lihué Calel. La compañía que se encargó de su explotación fue Minerales de La Pampa.

Raúl Hernández, en un interesante trabajo publicado en 1980, rescató esta parte casi desconocida de la minería provincial. Este autor comenta que la historia de la zona comienza con los sacerdotes jesuitas que transitaron por el territorio pampeano, cuando era paso obligado en la ruta de más de 2500 km. que unía Valdivia (Chile) con Asunción (Paraguay), allá por los siglos XVII y XVIII. En uno de esos viajes descubrieron las vetas del mineral de cobre, anotando dicha información en un pergamino que quedó en Chile. El mismo fue hallado por el chileno Tomás Bovadilla quien, después de haberse efectuado la Campaña al Desierto, ingresó a nuestro país y se dedicó a buscar las minas. Esto ocurrió aproximadamente entre 1886 y 1887, como consta en el expediente Nº 680-K-1981, del Ministerio de Hacienda, iniciado por un tal Pedro Rizzónico, en el que se lee ”... en el Territorio Nacional de General Acha al sud de la Sierra denominada Lihuel Calel a una distancia aproximada de cuatro leguas en una loma baja lindando por el Sud con un salitral a la distancia de una legua, don Tomás Bovadilla ha descubierto y denunciado una mina de mineral de cobre plateado en criadero de cuarzo con rumbo al parecer de Sud a Oeste enteramente nueva y en el terreno a explotar... a la que ha dado el nombre de Elvira...”.

Posteriormente, entre 1888 y 1893, se realizó una serie de denuncias de hallazgos lo que llevó a que en 1891 el Ministerio de Hacienda resolviera solicitar a los explotadores de las minas la correspondiente autorización de laboreo y al no obtener respuesta el Departamento confeccionó el padrón con los datos que poseía comprobando que el copropietario de la mayoría de las minas era el señor Juan de Dios Sepúlveda. Este hombre, chileno, se asoció con Bovadilla y constituyeron la sociedad “Minerales de La Pampa.

Luego de ser extraído el material rocoso era acumulado en inmediaciones de las bocaminas a la espera de ser cargados en los carros que lo trasladarían a la estación Hucal del ferrocarril. Ya en Hucal, el material se cargaba y en un día llegaba al puerto, en Bahía Blanca. Desde allí se embarcaba con rumbo a Inglaterra. La utilización de esta traza se extendió desde 1886 hasta 1898 ó 1899, años en que se habilitó el segundo tramo del Ferrocarril del Sud. A partir de este hecho la nueva ruta utilizada unía en una línea recta las minas y la estación Pichi Mahuida, situada en la margen derecha del río Colorado, sobre el territorio de Río Negro, desde donde llegaba a Bahía Blanca. Esta picada se la conoció como la “Picada de los Sepúlveda” que debe su nombre a quien la construyó.

En el año 1890 la explotación de este mineral sufrió una crisis. Los motivos de la crisis fueron la falta de un ramal del Ferrocarril que llegara hasta el distrito minero y evitara el largo y costoso transporte del mineral en carros hasta la Estación Hucal, o de un establecimiento con horno de reducción, el que podría alimentarse con la leña de alpataco y piquillín sumamente abundantes en el lugar, que podría haber abaratado un porcentaje nada despreciable en el flete. No se puede aseverar si fue a causa de la crisis citada precedentemente pero, a principios del siglo pasado, la explotación cambió de manos y pasó a un grupo de ingleses radicados en Bahía Blanca, que algunos historiadores suponen que puede haber estado vinculado con los propietarios de los ferrocarriles.

En febrero de 1908, la Nueva Provincia, el diario de mayor circulación de la ciudad de Bahía Blanca, publicaba: “...La compañía cambió hace algún tiempo el personal del trabajo contratando mineros españoles escogidos. Las obras adelantan satisfactoriamente. En tres meses se han perforado 153 metros. Actualmente en Lihuel Calel se sufre algo por la falta de agua buena. Los peones beben agua salada del mismo mineral porque no es posible obtener de otra clase hasta que lleguen las crecientes del río Salado que son las que abastecen de agua dulce a estos parajes...

Si bien no hay mayor información, Hernández (1980) afirma que se registró cierta actividad en las minas hasta el año 1913. Como constancia de su abandono, el mismo autor cita que en el año 1919 se apersonó en la región un inspector enviado por la Dirección Nacional de Tierras Fiscales, quien manifestó en su informe: "...En el lote 3, parte Norte, más o menos en el centro, se encuentran las ruinas de lo que fueron las poblaciones mineras denominadas Minerales de La Pampa, actualmente abandonadas

Luego de muchos cambios de concesionarios las minas fueron otorgadas a la Compañía Minera Argentina Canadiense SAMICALIFM, quienes después de efectuar cateos con instrumental actualizado se retiró dejando las minas en calidad de caducas por falta de pagos de aranceles. Se desconocen los resultados de tales cateos.

A partir del año 1995, posiblemente a raíz de nuevos datos proporcionados por relevamientos aerogeofísicos, varias empresas, entre ellas MIM Argentina (Operations) S.A., Pegasus Gold, Canadian Mining Group S.A., Geogram S.R.L., BHP World Exploration, Río Tinto y Teck Minera Argentina S.A. han solicitado cateos de minerales de primera y segunda categoría en los departamentos de Curacó, Chical Có, Chalileo, Puelén y Limay Mahuida.
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ACTIVIDAD LADRILLERA
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